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La Motosierra: Precauciones antes de su uso.

A la hora de preparar el entorno de trabajo tendremos en cuenta:

La zona caliente se establecerá como mínimo al doble de la altura vertical del elemento, árbol por ejemplo, que pudiera desplomarse a causa de nuestra intervención. Dentro de la zona caliente debe permanecer solo el personal imprescindible y siempre con la equipación de protección correspondiente. Siempre que la intervención lo permita, la distancia de seguridad con el motoserrista se mantendrá entre 2 y 2,5 metros en todas direcciones. Si hubiera desarrollado un procedimiento de trabajo podrá haber un compañero que sobrante está distancia conforme se hubiera establecido, contacto visual enfrentado, contacto físico posterior, etc.

Antes de iniciar los trabajos, tendremos que prever una vía de escape libre de obstáculos y peligros. Si se trata de un apeo de arbolado suele definirse ésta a 45 grados y hacia atrás de la dirección de caída. En algunas ocasiones será necesario señalizar y delimitar la zona así como cortar el tráfico de vehículos y personas para evitar riesgos adicionales.  Cuando los trabajos entran en un alto riesgo debemos valorar la posibilidad de contar con asistencia sanitaria en la zona. En todo caso, debemos llevar un pequeño botiquín de primeros auxilios para poder realizar una asistencia básica.

No debemos introducir la espada de la máquina en una zona donde no tengamos visibilidad. Debemos ver, para evitar el contacto con elementos rígidos como piedras, cables, clavos, etc., que puedan generar movimientos peligrosos e inesperados de nuestra motosierras.

Debe cortarse la corriente eléctrica y poner a tierra antes de trabajar en una zona de riesgo eléctrico. En este sentido, es importante recordar que los árboles conduce la electricidad. En caso de que se produzca un contacto accidental cercano debemos huir a saltos, con los pies juntos o a la pata coja, para evitar que al dar pasos generemos zonas de distinto potencial eléctrico.

Los árboles u otros elementos que tengamos que cortar pueden estar sometidos a tensiones, prever el comportamiento de dichas tensiones cuando sean liberadas por nuestro corte, es una cuestión necesarias para poder se producen en consecuencia.

Otros elementos que debemos tomar en consideración para garantizar nuestra seguridad pueden ser, el viento presente en la zona, la climatología en el momento de la intervención, lluvias o tormentas con aparato eléctrico etc

Revisión Rutinaria del Equipo

Antes de empezar los trabajos con la motosierra haremos una rápida revisión del equipo basada en los siguientes 7 puntos:

  1. Captor de cadena.
  2. Rejillas de motor.
  3. Pala de puño de agarre.
  4. Doble gatillo.
  5. Tensado y giro cadena.
  6. Maneral frontal.
  7. Depósito de combustible y aceite.

Comprobaremos visualmente que el Captor de Cadena se encuentra en buen estado. También revisaremos que no haya más de 2 rejillas seguidas rotas en la carcasa del motor, pues puede entrar algún residuo y salir disparado durante el funcionamiento de la máquina.

Confirmaremos la pala del puño de agarre  de la mano derecha se encuentra en buen estado. El ancho de esta pala está diseñado para proteger la mano del usuario en caso de que la cadena se rompa o se salga de la espada.

Doble Gatillo: El acelerador no debe poderse accionar si no se simultánea con el gatillo de seguridad.

Protegidos por un guante anticorte o con la ayuda de un elemento rígido, comprobaremos que la cadena está afilada y que corre libre y suavemente en el sentido de trabajo, sin separarse de la espada y la parte inferior. Tirar perpendicularmente de la cadena no reflejará  siempre que el tensado es  adecuado, pues puede inducir a error al depender del largo del espadin y de la fuerza que aplique usuario.

El Maderal frontal deberá estar en buen estado y se comprobará que se activa y desactiva el freno de cadena.

Comprobaremos que ambos depósitos están llenos hasta su nivel máximo. Recordemos que el combustible, es una mezcla de aceite y gasolina, del 2 al 5%, ya que se trata de un motor de dos tiempos. El aceite de engrase de la cadena deberá cumplir las especificaciones de viscosidad que el fabricante hubiera previsto.

Además de lo citado, puede probarse también el funcionamiento del freno de inercia que actuaría automáticamente en caso de un golpe de retroceso. Con cuidado, con el freno desactivado y la motosierra parada dejaremos caer el espadin de la motosierra contra una pieza de madera, desde una altura entre 0,5 y 1 metro, soltando la empuñadura delantera y pivotando sobre la empuñadura trasera, posteriormente arrancaremos la motosierra para comprobar el freno se ha activado.

Arrancar la Motosierra

La motosierra se puede arrancar apoyada y fijada sobre el suelo, con el usuario agachado junto a ella o bien con ella firmemente cogida entre las piernas y haciendo un arranque en diagonal. La secuencia de arranque que debemos seguir es la siguiente:

  • Garantizar un radio de seguridad de 2,5 metros libres de personal
  • Activar el freno de cadena ya que es posible que la máquina arranque acelerada.
  • En caso de que el motor este frío, accionaremos el estrangulador de aire y, en algunos modelos, bombearemos combustible presionando tres veces en el botón.
  • Pulsar el botón de descompresor.
  • Tirar del cordón de arranque con la mano derecha hasta que el motor haga una explosiónmotor  frío. A continuación, desactivaremos el estrangulador de aire y volveremos a tirar del cordón hasta que la motosierra arranque.
  • Con la motosierra arrancada, haremos un breve toque de acelerador para que el motor pase a funcionar a ralentí y evitar que pueda girar la cadena.
  • Unos segundos después, cuando esté caliente la máquina la aceleraremos al máximo con la punta del espadin cerca del suelo o de algún otro elemento, para comprobar las salpicaduras de aceite que indican el correcto engrase de la cadena.
  • La máquina no debe dejarse arrancada sobre el suelo ya que la vibración afecta a la carcasa y estropea los silentblock . Tampoco debe desatender en ningún momento, pues se trata de un equipo de cierto riesgo que requiere supervisión constante.